miércoles, septiembre 19, 2007

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Ayer día 18 de septiembre se cumplió el decimoséptimo aniversario de un hecho terrible que parece que se ha olvidado, y es bueno recordarlo para tener bien claro a donde se puede llegar con las creencias de cada uno.

Soy de la opinión de que hay creencias respetables y que hay otras que no merecen ningún respeto.
Algunas personas (por llamarlas de algún modo) supeditan todas las demás consideraciones a sus creencias y se convierten en fanáticos peligrosos que no ven otra cosa que su ombligo y las consignas dictadas por sus líderes, dioses, demonios ángeles, intereses o vaya usted a saber.

El hecho al que me refería al principio ocurrió en Almansa, y resumiendo mucho la cosa quedó en que una niña fue asesinada mientras era sometida a terribles torturas porque según decían los que tuvieron parte en el asunto estaba endemoniada y era menester someterla a un exorcismo.
El exorcismo terminó con la vida de la pobre criatura, los detalles del crimen son horribles y bochornosos, horribles por la cantidad de sevicias a las que fue sometida y bochornosos porque es de vergüenza que unas creencias den lugar a cosas como esta.

Que hay demonios es verdad que los hay, pero ni tienen cuernos ni son de color rojo ni tienen rabo terminado en punta y no viven en el infierno, los demonios son esas creencias que se alojan en las mentes enfermas y que se alimentan de basuras como el odio, la ignorancia y el egoísmo, todo eso regado con abundante esoterismo barato y repugnantes chuminás de la nueva era; y cuando esos demonios son lo bastante grandes entonces puede ocurrir cualquier cosa y no buena.

El periodista e investigador Manuel Carballal tiene publicado en su blog una crónica de los hechos sucedidos en Almansa, recomiendo su lectura atenta para que sepamos a que atenernos con el asunto de los demonios y las creencias.

6 comentarios:

Riesgo dijo...

El opio del pueblo. Si es que ya está todo dicho coño.
Pues eso, una vergüenza.
Saludos.

VIC dijo...

"...esoterismo barato y repugnantes chuminás de la nueva era..." ¡¡QUE ASCO!! Pero por desgracia seguro que alguien se enriquece con esa basura. ¿Y somos de la misma especie?

Hey Ard!!, me alegro de volver a leerte.

Jai dijo...

Aun que parezca una tonteria, me has recordado mucho a Silent Hill. Si nadie quiere jugarlo, recomiendo ver la película asi, pasais una agradable tarde.

El problema de todas estas "sectas" es que pillan a gente desesperada y con miedos sobre un cataclismo si no se hace tal o cual y todo lo acaba pagando una pobre niña, da vergüenza.

Hace tiempo que pienso que el mundo estaría mejor si el ser humano nunca lo hubiese pisado, nos lo cargamos todo... incluso a nosotros mismos.

Abrazos

shysh dijo...

Hola Ard. Feliz por ver que de nuevo vuelves a la carga. No sé qué decirte de lo que cuentas. La condición humana tiene mucho de animal, y algunas veces más de animal que de humana. Abrazos.

Fomalhaut dijo...

Poco más que añadir a los comentarios que se han publicado.

Cada vez estoy más sorprendido del poco criterio que tienen las personas sobre sí mismas y lo influenciables que pueden llegar a ser ante determinadas circunstancias. El peor enemigo somos nosotros mismos, víctimas de la carencia ética que sobreviene con la ignoráncia, el odio, el egoismo... es aberrante, sí, pero sigue siendo cierto aún a estas alturas.

Gracias por hacernos reflexionar una vez más, ARD.

Abrazos.

Fomalhaut

Ard C dijo...

Riesgo, gracias por venir, lo del opio del pueblo es algo de lo que seguramente escriba algo.

Vic, Gracias por venir, yo tambien me alegro de ver que has puesto obra gráfica nueva, me tienes colgaito con los laberintos

Jai, pues tengo 3 de los 4 juegos de Silent Hill.
Tema de sectas... hummm creo que tocaré ese tema, gracias por darme la idea.

Shysh: lo primero muchas felicidades por la boda y gracias por venir, tienes razón en lo que dices aunque pienso que los animales nunca hacen semejantes cosas. Una vez mas gracias y enhorabuena.

Fomalhaut, Gracias por venir, nada que añadir a lo que dices, estoy de acuerdo contigo.

Abrazos